miércoles, 12 de agosto de 2009

DIAGNOSTICO E HIPOTESIS DE TRABAJO

El futuro de la seguridad puede comenzar hoy mismo

En las últimas décadas la provincia de Buenos Aires ha sido protagonista de importantísimos y transcendentales cambios sociales y pésimas políticas de seguridad, que trajeron aparejado además un creciente sentimiento de angustia, frustración, desamparo, y un ambiente generalizado de estrés en el ciudadano.

En la conciencia colectiva, la palabra “seguridad” se fue reemplazando por su antónimo, “inseguridad”, que convive hoy con un inusual incremento de la violencia y disminución de la edad de los protagonistas de los hechos delictivos, que mantienen a la población paralizada y prácticamente encarcelada en su propio domicilio, el cual ha dejado de ser un ámbito seguro pese a las rejas, alarmas y medios instalados en los distintos hogares.

Incide también, que lamentablemente la Argentina ha dejado de ser un país de tránsito de estupefacientes, para convertirse en uno de consumo.

Años atrás, la seguridad era una cuestión de Estado, un tema que sólo debía solucionar el gobierno. Sin embargo, desde mitad de la década pasada, el tema comenzó a trascender los ámbitos oficiales, para instalarse también en el interés de la sociedad en su conjunto, que reclama a diario soluciones.

El primer análisis de diagnóstico, debe comprender un esquema integrador, el que debe incluir diferentes sectores de trabajo, bien definidos, como las Fuerzas de Seguridad y Policiales, la Justicia y los Servicios Penitenciarios.

Es imprescindible entonces adoptar medidas en forma inmediata a cargo de profesionales idóneos en la materia que, en forma conveniente y consciente se aboquen a la elaboración e implementación de medidas para hacer frente a la virtual emergencia en que nos encontramos, a fin de:

1. Recuperar rápidamente el control de la situación y con ello la iniciativa.

2. Elaborar paralelamente los Planes Estratégicos que deberán ser puestos en vigor con posterioridad, a fin de mantener la posición relativa favorable del Estado.

La problemática que actualmente nos preocupa no se soluciona sólo desde una fuerza de seguridad. Es imperioso pensarla de manera interdisciplinaria e integrada, está altamente muy vinculada con los aspectos: Sociales; Psicológicos; del Narcotráfico y sus delitos conexos, Educativos, Culturales, el Sistema Penitenciario, el Poder Judicial, y las Fuerzas de Seguridad y Policiales, entre otros.

Por otra parte, la situación particular de las Fuerzas afectadas en términos generales hoy pasan, por una:

• Inadecuada capacitación para hacer frente al actual mundo delictivo.

• Carencia de medios y personal en la cantidad y calidad necesaria.

• Magro haber mensual que los obliga a realizar tareas secundarias, las que a veces se convierten en el principal ingreso económico.

• Surgimiento de empresas de Seguridad Privada sin un adecuado control de sus integrantes y habilitaciones (no se cumplen adecuadamente las normativas ni se tiene en claro la cantidad de empresas existentes en el mercado), ni tampoco se sabe con exactitud, cuántos ex - integrantes de los Servicios de otros países se están incorporando en las mismas.

Ante un diagnóstico que amerita acciones en el corto, mediano y largo plazo, sería de gran utilidad la implementación de un Comité de Seguridad que tenga en cuenta la situación actual, pero también la venidera, porque las políticas implementadas hasta el momento sólo han desmembrado esquemas y corrido detrás de la comisión de los delitos. No se ha trabajado en la prevención, y tampoco se ha planificado cuáles serán las necesidades o la forma en que mutará el delito en los próximos años.

Este Comité debería estar compuesto por:

Poder político: con la Responsabilidad de fijar las estrategias y lineamientos para la elaboración del diagnóstico y aprobación final de los trabajos que se realicen.

Secretarías y organismos de seguridad: responsables de la coordinación del gabinete de crisis y del equipo multidisciplinario, con seguimiento e implementación de los planes de emergencia y de las políticas, programas y proyectos. En tanto, este Comité debería tener a su cargo:

1.- Gabinete de crisis: implementado como una Comisión de emergencia, responsable de la elaboración, coordinación y ejecución de la totalidad de los planes de emergencia

2.- Equipo de trabajo multidisciplinario, profesionales y técnicos: responsables de la elaboración de políticas, planes y proyectos sobre cada sector involucrado y medición del impacto sobre el resto de los sectores.

Una firme Decisión Política orientada a la solución de la actual coyuntura permitirá que se realicen los estudios necesarios a cargo de profesionales en la materia.

La carencia de un Plan que, en el Corto plazo dé respuestas favorables al ciudadano y en el largo plazo revierta la situación social reinante obstaculizará directa o indirectamente la adecuada aplicación del Plan de Seguridad Pública.

La oportuna y consciente planificación estratégica y táctica en materia de seguridad a cargo de técnicos y profesionales especialistas de los sectores, adecuadamente dirigidos por el Poder Político, permitirá que se arribe a planes, programas y políticas coherentes y lo suficientemente flexibles como para ser puestos en vigor y llevarse adelante con acierto.

El ministro Carlos Stornelli inició un camino para cambiar la política instalada desde hacía 10 años, pero se necesita una modificación mucho más profunda, que contenga políticas de Estado sobre la materia a 10 años, contemplando las modificaciones sociales que produzca.

Y en la provincia hay gente que piensa en seguridad en forma integral a corto, mediano y largo plazo. Es cuestión de convocarlos y trabajar mancomunadamente, porque la sociedad, así lo requiere.

Ángel Gabriel Villegas

Diputado provincial PJ

Abogado y Licenciado en Seguridad Interior

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